julio 16, 2008

El tránsito de Santo Domingo todavía tiene solución


Arq. Ángel Sosa Frías.

El problema del transporte en Santo Domingo, va en aumento, y todo indica que seguirá creciendo, constituyendo un peligro que se proyecta sobre la calidad de vida de nuestros habitantes. Vemos como hay un alto congestionamiento, producto de la reducción de las velocidades de circulación, manifestándose en incremento del tiempo de viaje, de consumo de combustibles, costos de operación y de contaminación ambiental.

Dicho problema es causado principalmente por el uso intensivo del automóvil, cuya propiedad se ha masificado en los últimos tiempos. El automóvil posee ventajas en términos de facilitar la movilidad individual, y otorgar sensación de seguridad y aún de estatus social. Sin embargo, es poco eficiente para el traslado de personas, al punto que cada ocupante produce en las horas pico unas 11 veces la congestión atribuible a cada pasajero de autobús.

La situación de nuestra ciudad se ve agravada en la región debido a problemas de diseño y conservación en la vialidad, estilo de conducción que no respecta a los demás, inexistencia de información sobre las condiciones del tránsito y gestión inapropiada por las autoridades competentes, fragmentada por demás en más de cinco instituciones.

El problema del tránsito provocado por la congestión, presenta externalidades negativas muy altas para nuestro país. Según Thomson, dice de acuerdo a cálculos conservadores, que aumentar en promedio las velocidades de los viajes en auto en 1 km/h y los de transporte colectivo en 0.5 km/h implicaría una reducción de tiempos de viaje y costos de operación por un valor equivalente a 0.1% del Producto Interno Bruto (PIB).

Los efectos perjudiciales del problema del tránsito recaen directamente sobre los vehículos que circulan. Pero además de los automovilistas, sufren su efecto los pasajeros del transporte colectivo, que son las personas más pobres, y que no solo se ven atrasados en sus desplazamientos, sino que a causa de la congestión ven incrementados los valores de las tarifas que pagan. Por demás, también todos los que vivimos, recibimos el problema del tránsito, en términos de deterioro de la calidad de vida en aspectos tales como mayor contaminación acústica y atmosférica, impacto negativo sobre la salud y sostenibilidad de las ciudades a largo plazo.

Lo recomendable es enfrentar la congestión mediante medidas sobre la oferta de transporte, es decir, sobre la disponibilidad y calidad de la infraestructura, los vehículos y la gestión de éstos, pues ello representa un aumento de la capacidad para efectuar desplazamientos.

Se debe mejorar el diseño de las intersecciones, demarcar y señalizar apropiadamente las vías y corregir el ciclo de los semáforos. Tenemos que generar un desarrollo urbanístico armónico, que asegure los espacios destinados a peatones y vehículos, y preserve el patrimonio arquitectónico.

Sobre la necesidad de organizar un sistema de transporte público que brinde un servicio efectivo, hablaremos en un próximo artículo.

3 comentarios:

Jeysonn dijo...

Hace falta que las autoridades correspondientes se pongan "los pantalones" con los sindicalistas que se encuentran ofreciendo un mal servicio.

Arq. Angel Sosa dijo...

Estoy de acuerdo, pero más que ponerse los pantalones, creo que falta conocimiento y sensibilidad, y algo muy importante "tenerle amor a la ciudad en la que vive", creo que debe dolerle su ciudad, para que empecemos a mejorar las cosas.

karen dijo...

considero k tambien deveria hacerse una regulacion de los horarios de trabajo, escuela,entre otros. por k todo el transito se conjestiona en las populares hora pico.
k las personas k tenemos vehiculo propio organisemos nuestras rutas.
aki tambien intervienen los servicios k nos ofrecen los diferentes municipios k nos obligan a transladarnos al centro,por ej. las bibliotecas donde estan ubicadas un estudiante de sabana perdida tiene k ir a la plaza de la cultura, son tres carros o un carro y una guaga ademas de una hora de camino y por ahi sigue el problema.