agosto 12, 2011

ORDENAMIENTO TERRITORIAL Y PRODUCTIVIDAD

Por Angel Sosa Frías

Con el desarrollo de un Plan de Ordenamiento Territorial se busca que el municipio o ciudad sea más productivo, que el ingreso per cápita sea mayor y más equitativo, y que la población especial y espacialmente más vulnerable, tenga acceso a los servicios sociales necesarios para su desarrollo.

Esto implica necesariamente que todos los sectores que inciden en el proceso de desarrollo de la ciudad se sienten en la mesa de diálogo y participen de manera horizontal en discusiones que aporten nuevos paradigmas que permitan a nuestras ciudades desarrollarse en todos los sentidos.

Mejor calidad de vida, espacios públicos habitables, creación de una agenda de gobernabilidad y participación de nuestros munícipes, creación y aplicación de una cultura solidaria, intensificación de una gestión ambiental en nuestras ciudades donde se conjuguen las dos caras de la cultura, casi siempre contrapuestas, que son el Desarrollo Urbano y el Crecimiento Económico y Social, son los ejes fundamentales que plantea el Ordenamiento Territorial.

Debemos crear ciudades productivas y competitivas que respeten el entorno social, ambiental e institucional. La productividad entendida como el valor del producto generado por cada unidad de trabajo o de capital, que permita aumentar la renta nacional por habitante. Porter sostiene que “el único concepto significativo de la competitividad de una nación es la productividad nacional” (Porter, M. 1991). Pero el aumento de la productividad supone la construcción o adecuación del “entorno donde las empresas y personas pueden desarrollar o mejorar sus ventajas para competir internacionalmente en segmentos y sectores productores de bienes y servicios que utilizan tecnologías complejas y recursos humanos altamente calificados capaces de generar y sostener altas productividades” (Porter, op. Cit.).

El Ordenamiento Territorial maneja dos funciones importantes, que son, por un lado buscar la eficacia y la eficiencia en las actividades productivas del municipio, y por otro buscar la equidad, el mejoramiento general de la calidad de vida, la sostenibilidad ambiental y el desarrollo institucional en el entorno en que se realicen las actividades productivas.

Debemos preparar ciudades que compitan con las demás ciudades tanto interna como externa, donde no sólo sea el espacio el elemento fundamental del desarrollo, sino que los recursos humanos que conviven en dicho espacio estén preparados y conscientes del papel de su ciudad, para mejorar la calidad de vida.

Todos los países de la región a través de reuniones que han sostenido han delimitado y organizado conceptualmente la discusión en torno al ordenamiento territorial, definido como tema de alta prioridad. Han presentado un documento político de referencia intitulado: “Plan Regional de Acción de América Latina y el Caribe para los asentamientos humanos”, presentado por las autoridades de la región en la II Conferencia Mundial sobre Asentamientos Humanos, Hábitat II (1996), y sucesivamente actualizado en el marco de las actividades de examen y evaluación generales de la aplicación del Programa de Hábitat, en Nueva York en junio de 2001.

Dentro del Plan de Acción Regional de América Latina y el Caribe, con relación al Ordenamiento Territorial, estamos de acuerdo en la necesidad de “adoptar mecanismos de gestión y ordenamiento territorial para la protección y reconstitución de los sistemas biofísicos, mediante acciones coordinadas que faciliten el manejo integral del medio ambiente y los recursos naturales”, CEPAL, 2001.

En el Programa 21, Sección II, en el Capítulo 10 “Enfoque integrado de la planificación y la ordenación de los recursos de tierras” se menciona que “Las crecientes necesidades humanas y el aumento de las actividades económicas ejercen una presión cada vez mayor sobre los recursos de tierras, suscitan la competencia y los conflictos y llevan a un uso impropio de la tierra y los recursos. Si se quiere satisfacer en el futuro las necesidades humanas de manera sostenible, es esencial resolver ahora estos conflictos y encaminarse hacia un uso más eficaz y eficiente de la tierra y sus recursos naturales. Un enfoque integrado de la planificación y gestión del medio físico y del uso de la tierra es una forma eminentemente práctica de lograrlo. Examinando todos los usos de la tierra de manera integrada, se pueden reducir al mínimo los conflictos y obtener el equilibrio más eficaz y se puede vincular el desarrollo social y económico con la protección y el mejoramiento del medio ambiente, contribuyendo así a lograr los objetivos del desarrollo sostenible” (Naciones Unidas, 1992, p. 91).

Es importante que las autoridades municipales tomen conciencia sobre el papel del Ordenamiento Territorial como la base fundamental para mejorar la calidad de vida de los habitantes de nuestras ciudades.