noviembre 21, 2008

MARCO CONCEPTUAL DE LA PLANIFICACION ESTRATEGICA.


Ángel Sosa Frías, MA, MBA. (1)

En los últimos tiempos ha cobrado fuerza la idea de importatizar los centros urbanos, sobre todo a nivel de infraestructura y, en general, las actividades que en ellos se desarrollan requieren de acciones conjuntas entre el sector público y privado, donde los gobiernos municipales asumen un rol protagónico.

Vivimos nuevas tendencias sobre el papel de los Municipios, sobre todo con relación a la división política-administrativa en que ejercen sus funciones. Las ciudades hay que convertirlas en importantes motores de desarrollo y modernización, posibilitando desde los municipios la coordinación entre diversas acciones a niel del áre económica y, paralelamente, actuando como eje vertebrador de las intervenciones sobre la ciudad.

Los municipios deben asumir el diseño e implementación de políticas y estrategias que armonicen los intereses sociales, económicos y del medio ambiente, a fin de enfrentar los problemas que afectan a las comunidades asentadas en los territorios de su jurisdicción.

La planificación, entendida como actividad técnico-política cuyo propósito es intervenir deliberadamente en el proceso de cambio social para acelerarlo, regularlo y orientarlo, en función de la imagen de ciudad futura, involucra a diversos actores con diferente lógica y racionalidades. En este sentido, una de las principales funciones de la planificación debe ser la búsqueda de mecanismos de concertación de los diferentes intereses. De esta manera, planificar adquiere el carácter de actividad permanente de respaldo a un proceso de diálogo y entendimiento, protagonizado directamente por los actores públicos y privados.

La planificación transita junto un camino con la ciudad, combinando la racionalidad económica, la responsabilidad social y la sustentabilidad ambiental. El mercado no puede por sí solo producir la ciudad económicamente eficaz, ni la planificación por ella misma permite alcanzar una ciudad socialmente equitativa.