octubre 14, 2008

URBANISMO Y LA TEORIA DE LOCALIZACION INDUSTRIAL. -1-

Por Arq. Ángel Sosa Frías, MA., MBA.


Desde siempre, los pueblos se han preocupado por buscar un sitio donde puedan realizar un intercambio comercial de bienes y servicios: los mercados. Sin embargo, mucho de lo que ha influido en su ubicación está en función de las rutas de transporte, de la cercanía a las ciudades, de la ubicación de las materias primas y de la disponibilidad de la tierra, está determinado por fenómenos espaciales.

Con el paso del tiempo la población aumentaba, las regiones se extendían, la gente se agrupaba cerca de los centros de mercado y las actividades se volvían más complejas. La localización determina la ubicación más conveniente para instalar una industria, un centro comercial, una tienda de ropa, un mercado, etc. que brinde la mayor rentabilidad de las operaciones respecto a su inversión, o bien donde cumpla cabalmente con los objetivos empresariales ya sean económicos o sociales.
La distribución espacial de las actividades económicas y de la población es el resultado de múltiples decisiones individuales. Más aún, las pautas de localización difieren según las características de las empresas, del sector de actividad y del ciclo de vida de las industrias. Tratar de explicar en donde se localizan las industrias así como qué factores influyen en la distribución espacial de la actividad económica entre países, son cuestiones que deben ser respondidas para comprender el desarrollo potencial de las regiones en una nación.

La consideración del espacio en los aspectos de demanda y oferta del análisis económico a través del tiempo, ha originado lo que se conoce como teorías de localización, cuyo fin ha sido explicar las razones en las que se basan los productores y consumidores para ubicarse en un lugar determinado.

Estas teorías se refieren a toda clase de actividades económicas, primarias, secundarias y terciarias; pero todas ellas parten del supuesto de que la decisión de localización tiene como fundamento obtener el mayor beneficio posible, que en el análisis económico se asocia con las ganancias.

Para entender el proceso de localización industrial y concentración, se analizan las decisiones de localización de las empresas en ciertas industrias. Estas decisiones pueden estar influenciadas por varios factores:
1. Disponibilidad de infraestructura, urbanización y materia prima.
2. Subsidios, impuestos, salarios.
3. Emplazamiento.
A continuación se describen algunas teorías clásicas de localización que han aparecido en la literatura y que fueron avanzadas por J.H. Von Thünen, Alfred Weber, Walter Christaller y August Losh.

Johan Heinrich Von Thünen (1783-1850), gracias a su experiencia como agricultor, elaboró un modelo de localización de los sistemas agrarios y lo recogió en su obra El estado aislado (1826). El autor analizó en ella cómo se disponen los cultivos en torno a los mercados urbanos, aislando la variable coste de transporte y dejando constantes los demás factores. La teoría parte de los siguientes supuestos:


Existencia del “estado aislado” constituido por una sola ciudad y su “hinterland” agrícola;
Ese “estado aislado” es una llanura isotrópica, es decir, un medio físico homogéneo;
Hay un único sistema de transporte terrestre, donde los costes son proporcionales a la distancia;
Los agricultores de este estado se distribuyen en el espacio de modo homogéneo, practicando una economía comercial y totalmente racional (tienen información, buscan el máximo beneficio, acomodan la producción a las exigencias de la demanda,...).

Von Thünen intentó demostrar que los agricultores desarrollarían una agricultura menos intensiva cuanto más lejos del mercado urbano estuviesen, debido al aumento de los gastos de transporte (para invertir más en transporte y obtener iguales rendimientos es obvio que hay que reducir la inversión en la explotación agraria). Todo esto significa que los cultivos tenderán a disponerse en zonas circulares concéntricas en torno a la ciudad. Von Thünen señaló estas coronas concéntricas: 1) Cinturón de primicias y cordón lechero (uso intensivo), 2) producción de combustible (leña), 3) cultivo de cereales con rotación y sin barbecho, 4) cultivo de cereales con barbecho, 5) cultivo en tres hojas y 6) pastos para alimentar el ganado. Como vemos, el factor distancia hace variar la intensidad del cultivo en el espacio agrario que circunda la ciudad.

Este esquema teórico se modifica cuando se tienen en cuenta otros factores (diferencias de fertilidad, coexistencia de distintos tipos de transporte, competencia interregional, etc.).

El modelo de Von Thünen ha sido criticado por sus deficiencias, pues no tiene en cuenta la incidencia de factores no económicos (actitud del agricultor, grado de evolución social,...), ni el volumen de población de la ciudad. Además, es un modelo en el que se analiza el caso extremo en que las superficies de cultivo se ubican lo más cercanas posible a una ciudad mercado, cuestión que no se da en la realidad (generalmente hay competencia entre varias ciudades que desequilibran el esquema de las coronas concéntricas).